Descontrol Alimentario

Mi Consejo Número 1 para Volver a Estar en Control con la Comida

Mi consejo número 1 para volver a estar en control con la comida:

La comida no es buena ni mala.

 

¿Cómo que la comida no es buena ni mala?

¿Cómo podría la lechuga no ser buena?

¿cómo podría el azúcar no ser malo?

 

Al ser dietante siempre uno piensa de que hay comidas malas y comidas buenas y sanas.

Siempre me viene a la mente a Carolina, una de mis pacientes que está en proceso de mejorar la relación con la comida que en uno de los ejercicios que ponemos en práctica me dijo: “Adri, yo quiero comer sano y vos me estás diciendo que puedo comer azúcar, chocolate y todo lo que yo quiera libremente…” entró en pánico.

Con el tiempo, y con una mente abierta, finalmente Carolina así como muchas otras de mis pacientes consiguieron entender.

Finalmente tenía sentido.

 

La comida no es buena ni mala. ¡No puede ser!

La lechuga no es moralmente buena y una medialuna no es moralmente mala.

Sé que es obvio que una medialuna no tiene el mismo valor nutricional que una lechuga.

Pero si comés una medialuna de vez en cuando (de manera libre, disfrutada y sin culpa) ¿seguiría estando en la clasificación de mala?

 

¿Por qué deberías dejar de clasificar a los alimentos en ser buenos o malos?

Digamos que comés algo que está etiquetado como “malo”, así que inmediatamente se traducirá en su subconsciente como “estoy haciendo mal las cosas”.

Entonces sentís estrés y culpa, lo que suele llevar a más auto sabotaje con los alimentos. (comer cualquier cosa y todo.)

Una porción pequeña de torta disfrutada y 3 porciones de torta tienen un efecto diferente en el cuerpo o una mordedura de una pieza de pastel de chocolate.

¿Podés realmente entender porque no tiene sentido etiquetar la torta de chocolate en sí como “malo”?

Cuando realmente entendés que la comida no es buena o mala termina  el caos de comer.

Es hora de eliminar el juicio

En lugar de basarte en reglas externas (dietas, planes de comida, consejos de bloggeras, etc) comenzá a conectarte con lo que vos crees que debes comer, con lo que sentís y con lo que tu cuerpo quiere.

Entiendo que no es tarea sencilla, justamente esto forma parte del proceso que trabajo con mis pacientes y es una de las partes más arduas.

Y mis pacientes me dicen ¿QUE HAGO? ¿ENTONCES COMO ES LA COSA??

Entonces yo les digo desde ahora la comida es comida.

Dejá la clasificación de lado y usá como brújula las ganas de sentirte bien

Comé alimentos nutritivos para sentirte bien.

Comé tus comidas favoritas puramente por el bien de tus papilas gustativas.

Y tratá de que tu foco en ese momento sea el disfrute y no te estreses  cuando las cosas no van perfectamente. (Porque no hay tal cosa de todos modos!)

Comenzá primero por prestar más atención en referencia a tus deseos.

Acercate con curiosidad.

Observá que pasa cuando juzgas los alimentos y tus hábitos alimentarios, ya sea en voz alta o en tu cabeza.

Observá a otras personas haciéndolo también. (No hay necesidad de decirles nada, sólo observar.)

Este es un ejercicio que funciona bastante bien para ayudarte a !abrir los ojos!

 

Desde Joyful buscamos que dejés de clasificar los alimentos como buenos o malos y comenzá a disfrutar y a redescubrir el placer de comer.

Si vos deseas, déjanos tus comentarios, en la sección que encontrarás a continuación y/o lo podes hacer directamente en nuestra sección de >>> contacto 

 

Contanos ¿como te sentís cuando disfrutás realmente de los sabores, aromas y texturas de los alimentos y comidas?

 

En Joyful queremos que te olvides de las dietas, de las restricciones, de los atracones, de enfocarte solo en el peso y que comiences a construir una relación sana y positiva con tu cuerpo 😉

 

Si vos deseas conocer cual es tu relación actual con la comida, el cuerpo y las emociones, te invito a que

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Cariños,

Adriana Vargas

Nutricionista y Creadora de Joyful